sábado, 4 de diciembre de 2010

Español, el PSC del fútbol

La historia reciente del RCD Español es una cascada de renuncias cuyo objetivo no ha sido otro que rebañar unas migajas de afecto de quienes, tradicionalmente, nos han considerado un grumo en el paisaje. Todo empezó el día en que un incógnito normalizador de almas suprimió la "ñ" e incrustó, en su lugar, el dígrafo "ny". La renuncia al castellano, no obstante, no suscitó ninguna muestra de calidez, de ahí que fuera necesario tomar una segunda medida de desratización, consistente ésta en tirar por la borda nuestro hermoso himno bilingüe y adoptar una tonada candorosa (según Trillas, asemeja una cuña del Club Supertrés) que, aún hoy, no tiene la más ínfima repercusión en el cancionero de la hinchada. Ni que decir tiene que ese horrísono Jo t'estimo Espanyol que escupe la megafonía de Cornellá tampoco levantó adhesión alguna entre los custodios de la bondad universal. De hecho, ni siquiera la erradicación de las Brigadas Blanquiazules y la volatilización de las banderas españolas motivó que, al fin, resultáramos agraciados en el habitual reparto de salvoconductos morales. Mas nuestro empeño es infinito; no en vano, en los últimos partidos, un sector de almas gentiles chista, visiblemente molesto, en cuanto la muchachada entona el Puta Barça. Y en caso de que la domesticación de la grada no tenga el menor efecto, disponemos de una última bala, cual es sacrificar el nombre de Español y darnos el de Atlètic Catalunya. Lo más probable es que sigamos siendo unos apestados y en la grada no haya un solo perico más. Ahora bien, llegado ese momento, habrá que pensar si nos conviene seguir perteneciendo a esa iglesia. Valga, como botón de muestra, lo que le ha ocurrido al PSC.

2 comentarios:

Petrarca dijo...

Ya ni cabeza. Omóplato de ratón.

Emilio dijo...

Sabes que en esto pienso como tú. De hecho, incluso en su día llegué a escribir en P.O.L. un par de artículos sobre este tema.

Ahora bien, lo de que se silbe a los que gritan puta barça ya es algo que se sale de madre. El que no quiera gritarlo que no lo haga (yo mismo tampoco suelo hacerlo, salvo el día de la bestia), pero que no increpen a los que si lo hacen. Vamos, es que es para mear y no echar gota.

P.D. Un Atlético de Catalunya o algo así, acabaría como acabó la sección de baloncesto cuando dejó de llevar nuestro nombre; desapareciendo.