viernes, 28 de enero de 2011

Abortamos despegue

Uno de los principales rasgos de la familia blanquiazul es la resignación con que encara los sucesivos desmantelamientos de la plantilla, ya sea a principios, a mitad o a final de temporada. Consumado el traspaso de Víctor Ruiz al Nápoles, la prensa anuncia hoy que Adriano Galliani ha viajado a Barcelona para fichar a Dídac Vilà, de quien ayer mismo no quedaban ni los restos en la rauda Wikipedia. Que la defensa quede a los pies del corajudo Forlín es el menor de los males, máxime teniendo en cuenta que el club está en manos de Daniel Sánchez, un tipo que se ha especializado en la venta al mayor de la cantera. Antes que Ruiz y Vilà fueron Capdevila, Roberto, Lardín, Toni, Lopo, Sergio, Sergio Sánchez... No creo que sea osado afirmar que si Jarque siguiera vivo no jugaría en el Español. Se me dirá que la deuda histórica, que el nuevo estadio, que el precio de los garbanzos, mas cabría preguntarse cuál es la contribución de Dani al buen gobierno de la entidad, qué mérito ha contraído para ocupar el sillón presidencial; al margen, claro está, del trasiego tombolero de acciones y de la evidencia de que su conservera jamás acudirá al rescate de nada que no sea él mismo. Convendría no engañarse al respecto: el umbral de tolerancia para con quien, no sabiendo articular palabra, proyecta una imagen tan calamitosa, debiera correr parejo a su solvencia. El trueque no admite dobleces: usted corre con la cuenta y nosotros hacemos la vista gorda ante balbuceos tipo "en fútbol, lo que hoy es negro mañana puede ser blanco". Yo mismo, en alguna ocasión, me he sentado a la mesa con tipos obscenamente cerriles a quienes les he concedido el derecho a la brasa a cambio de que pagaran la factura. No obstante, y con ser poco razonable que a Dani le salga gratis ser un pésimo gestor, todavía es menos razonable que la hinchada no oponga un solo reparo a su enésimo desguace y, lo que más me irrita, a esa actitud (tan española, por otra parte) de hacer pasar por sacrificio lo que no es más que, dos minutos sobre la medianoche, una master class de caudillismo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Copio de El País: "Aunque inicialmente el club italiano estaba interesado en una cesión del lateral, el Espanyol insistió en su traspaso por la necesidad acuciante de ingresos ante la deuda de la entidad -la deuda neta asciende a 136 millones-"
Si piensas que la pericada no pía es que no te has pasado por POL.
Ah! el título es genial.
Veva

Anónimo dijo...

Yo mismo, en alguna ocasión, me he sentado a la mesa con tipos obscenamente cerriles a quienes les he concedido el derecho a la brasa a cambio de que pagaran la factura.
Cogño, Pepitu, que sinceridad. Bueno, doy por bien pagado un café a cambio del placer de tu compañía.
Veva

Albert dijo...

Pues, salvo catástrofe, Dani, si un día se retira, será considerado el mejor presidente de la historia de nuestro club: con él sobrevivimos a Montjuïc sin pisar Segunda, ganamos dos copas, construimos un estadio... Sólo quedarán para el recuerdo los grandes titulares.

Veva: a ver si Pepe se estira y te invita a ese garito nuevo de tapas de diseño. Es que Oriol y él, cuando de San Antonio se trata, parece que hablen de Manhattan, y estaría bien poder contar, por fin, con una crítica objetiva.

Anónimo dijo...

Crítica culinaria, mi sueño.
Veva