Querido De Paco:
Puedo comprender tu alergia hacia Mourinho. Tu afabilidad natural está reñida con la destemplanza jactanciosa del portugués. Ahora bien, extender tus fobias a Cristiano Ronaldo, comparándolo con Patrick Bateman, puede aceptarse como boutade, pero se me antoja que no es más que un particular refinamiento de la inquina que provoca el delantero en las aficiones rivales; ya sea en los estadios o en las barras de bar de pay per wiew. Haz la prueba: cada vez que Cristiano aparece en televisión aumentan los decibelios de la tirria. Ya no te digo cuando marca un gol o cuando lo celebra, si bien la aversión alcanza su clímax cuando se apresta a lanzar una falta. Chulo es lo menos que le dicen. Lo más fascinante es que el jugador está encantado con esa lapidación verbal. Cierto es que 23 goles lo avalan. 23 goles en media liga. A solo 15 tantos del récord. Con 19 partidos por delante. Y con Messi en los talones. Si culmina esta plusmarca estaremos ante un jugador de época. Porque no es sólo un goleador, sino un auténtico atleta, que no se esconde jamás y nunca da un balón por perdido. Le falta un título, obvio. Y aquí entra el otro luso detestado. Es difícil que lo logre. Tiene en frente al mejor Barcelona de los últimos tiempos. Un Barcelona que hace tres años juega de memoria con la misma plantilla, salvo el único cambio del delantero centro. Sólo falta que Florentino tenga para el fútbol el mismo temple que posee en sus negocios y amortigüe la impaciencia de la hinchada. Es una empresa difícil, pero volver a los Queiroz, Luxemburgo o Juande Ramos cuando en el banquillo tiene al artífice de dos copas de Europa en diferentes equipos, provocaría la sorna en el rival. Más vale un engreído que exaspera que un bonifacio que produce conmiseración. Claro que aguantar el verso suelto de Valdano puede acabar con la paciencia de cualquiera; máxime cuando el argentino no se va a enfundar nunca más el traje de faena. ¡Cualquiera vuelve al andamio, con el frío que hace! Pero eso daría para otro artículo. Lo dejo en tus manos.
Oriol Trillas
1 comentarios:
Además de aplaudir la carta como un madridista fanático cualquiera, me gustaría hacer un par de matices: Cristiano ya tiene el título que 'le falta' (lo ganó en 2008) y la natural afabilidad de D. José María es destempladamente jactanciosa cuando escribe de este último Madrid de Mourinho.
Salud.
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