Esta mañana, andábamos de charla el quiosquero y yo cuando hemos visto pasar a un joven con la desolación dibujada en el rostro. Veintipocos, tendría. Tras pasar tres veces frente al puesto, se ha detenido frente a nosotros y ha tomado aire. El quiosquero llevaba la réplica.
-¿No conoceréis por casualidad a una chica que se llama Sara?
-...
-Una tía superguapa, de unos veinticinco.
-¿Vive por aquí?
-Por aquí cerca, sí.
-¿Y no tienes su teléfono ni nada?
-Qué voy a tener.
-....
-Si yo os contara.
-...
-Anoche salgo de fiestuqui con unos amigos y acabo enrollándome con una piba que no veas; Sara, esa piba es Sara... Los dos bastante pasaos, en fin; bueno, yo todavía voy un poco pasao, pero me está bajando. Total, que se me lleva a casa y al llegar arriba me dice que si puedo bajar a por tabaco.
-¿Y?
-Coño, que ahora no sé regresar.
-Joder.
-Ya te digo.
Intervengo yo.
-Vamos a ver, en qué calle estaba ese portal.
-Una de éstas no sé, una que iba a dar al Paralelo.
-¿Y has ido Paralelo arriba o Paralelo abajo?
-Yo qué sé, ¿no ves que voy to pasao?
-A ver, por esa calle ¿los coches subían o bajaban? .-Al quiosquero-: Igual viene de Entenza.
-Creo que bajaban.
-Ven conmigo, a ver si encontramos el portal.
Tras una búsqueda de tres cuartos de hora (no exenta de recelo, pues tenía la impresión de que el joven no era sino un enfermo de pura melancolía que pretendía revivir un amor que acabó por desgarrarlo); tras peinar el barrio durante tres cuartos de hora, decía, he tirado la toalla. Ahora, no obstante, me está venciendo un desconsuelo que amenaza con llevarse por delante el orden del mundo. Un joven enfermo de amores recorre el barrio para licuarse hasta la eternidad en brazos de una mujer; una mujer, sola y sin tabaco, se pregunta por qué diablos su amante ha salido huyendo. Ante esa clase de extravíos, es probable que no quede más solución que reiniciar el sistema.
3 comentarios:
Sería un buen argumento para una novela de Saramago: ensayo sobre la desdicha sexual, o algo así. Los cigarrillos para un después que arrebataron.
Me gusta, pero hubiera sido mejor que hubiera ido a comprar condones.
Veva
Si al menos el tabaco hubiese sido para el pitillito de después, pues no le habría molestado tanto.
Ahora bien, me gustaría saber que habrá pensado ella. Aunque, bueno, si iban tan pasados igual piensa que todo fue un sueño. Es más, hasta es posible que él también lo haya soñado todo. No sé, es que me dormí a los diez minutos de empezar a ver Matrix y no tengo muy claro de que iba la peli.
Publicar un comentario en la entrada